19 de Febrero, se acerca el inicio del año parlamentario. Hay un cambio de gestión gubernamental. Hay fuerzas políticas renovadas. Hay una nueva configuración en el Congreso Nacional. Hay un presidente que toma partido. Hay, todavía, mujeres que abortan en la clandestinidad. Y hay un proyecto que está en las calles, en donde están las pibas otra vez. Están reclamando. Reclaman derechos. Reclaman una bisagra en la historia. Después de 15 años de la conformación de la Campaña Nacional por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito, las mujeres insisten. Insisten, porque no se puede parar la marea. Y esa marea suma apoyo mundial, porque los abortos nos saben fronteras.

“Macri dio luz verde para que se abra el debate sobre el aborto en el Congreso”, titulaba Clarín en febrero de 2018. Y lo que comenzó como una estrategia para mover las discusiones públicas lejos de la economía en franco retroceso, se convirtió en agenda. Los pañuelos salieron a las calles de a miles. El “aborto salió del closet social” dicen algunas feministas, y al closet no se vuelve más. Muchos consideraron que fue ingenuo pensar que, en un escenario de cercenación de derechos, era posible avanzar en legalizar la interrupción voluntaria del embarazo. Es probable. Sin embargo, el impulso que tomó ese debate gestó este nuevo contexto.

En diciembre del año pasado, Alberto Fernández dijo en declaraciones a Radio Continental: “Mi intención es mandar el proyecto en este ejercicio 2020. Quisiera que volvamos a tener un debate sensato. Es un problema muy serio donde las mujeres se mueren. Y yo no quiero que se muera más nadie y no quiero hacerme el distraído. Quiero que lo tratemos con otra lógica”.

Con el contexto económico como telón de fondo muchos dijeron “No es prioridad”, incluso algunos supuestos aliados de la lucha feminista, como si aquel movimiento fuera un hobbie que carece de urgencias. Hay que ser profundamente deshonesto para pensar que una forma de opresión es más soportable que otra.

Con las cartas echadas, se realizará un nuevo pañuelazo federal bajo la consigna “El proyecto está en las calles” y Tierra del Fuego AIAS se suma a esa marea verde con concentraciones en Ushuaia (en el Ministerio de Salud de la provincia) y en Río Grande (en Belgrano y Mackinlay) a las 19 hs.

El 19F se sumó al calendario feminista durante el Encuentro Nacional de Mujeres de 2018, como “Día de Acción Verde por el Derecho al Aborto”, conmemorando el primer pañuelazo federal de ese mismo año. Millones de personas de todo el país, América Latina y el mundo replican esta acción.

Otra vez, la lupa estará puesta en Argentina. Otra vez la agenda parlamentaria nacional estará atravesada por el debate sobre el aborto legal. Otro año bisagra. Y tal vez, este 2020, la interrupción voluntaria del embarazo se convierta en ley.

Luz Scarpati

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