Infobae – La ex presidente Cristina Kirchner partió durante la madrugada de este jueves hacia Cuba para asistir a su hija Florencia, que se encuentra realizando un tratamiento médico. A raíz de las diversas causas abiertas en su contra, que incluyen pedidos de detención, la senadora por Unión Ciudadana debió solicitar un permiso especial ante el Tribunal Oral Federal Nro 5.

Entre otros puntos, informó el itinerario, dónde se alojará en el país centroamericano y la fecha de regreso a la Argentina, prevista para el 22 de marzo. Como requisito, la ex mandataria deberá presentarse en sede judicial en un plazo de 48 horas desde su vuelta, presentar el pasaporte y copias de los expedientes del tratamiento clínico de Florencia.

Cristina Kirchner viajó en un vuelo de la empresa Copa con destino a Panamá, donde luego realizó una conexión hacia La Habana. Esta parada fue objetada por el fiscal Diego Velasco, que instruye en las causas que investiga la Justicia por el redireccionamiento de la obra pública y la venta de dólar futuro durante las administraciones kirchneristas: planteó que debía realizar una ruta para llegar a Cuba “que no tenga una escala en un paraíso fiscal como Panamá”, en virtud de “la cantidad de sociedades off shore involucradas en la causa”.

Esta solicitud fue denegada por los integrantes del Tribunal Oral Federal Nro 5 Daniel Obligado, Adriana Palliotti y José Valentín Martínez Sobrino. “Si bien abordará un vuelo de la empresa Copa Airlines con una escala técnica en Panamá, el corto tiempo que permanecerá en ese país y en calidad de pasajero en tránsito no me persuade de hacer lugar a la solicitud del señor fiscal”, se planteó.

Mientras todavía se encontraba en pleno vuelo, el equipo de comunicación de Cristina Kirchner difundió un video de casi cinco minutos donde se pueden ver imágenes de Florencia y se escucha la voz en off de la ex mandataria, que explica cuál es el cuadro que atraviesa su hija.

“Mi hija, Florencia, producto de la persecución feroz a la que fue sometida, empezó a tener severos problemas de salud. El brutal estrés que sufrió devastó su cuerpo y su salud”, señaló. Sin dar mayores precisiones sobre la patología, afirmó que su hija “no puede permanecer sentada ni de pie por períodos prolongados de tiempo” y lamentó: “La persecución que han hecho sobre ella, y que la ha devastado, es porque es la hija de Néstor y Cristina Kirchner”.

Consultado por esta situación, el dirigente peronista Eduardo Valdés, cercano al Papa Francisco y a la ex mandataria, afirmó que Florencia se encuentra realizando un tratamiento “producto de muchos ataques de pánico”. “Permanentemente sentía, a través de trascendidos periodísticos, que la iban a detener, y no podía congeniar el sueño”, reconoció el ex embajador en el Vaticano en comunicación con radio Continental.

Florencia Kirchner enfrenta un complejo panorama judicial y, a diferencia de su madre y de su hermano Máximo, no dispone de fueros parlamentarios. Será juzgada en la causa Hotesur, la empresa que fue adquirida en 2008 por Néstor Kirchner con USD 2 millones que el entonces ex presidente compró en los días de mayor tensión en el mercado financiero, cuando el valor se depreciaba y fugaban las divisas.

La empresa administra los hoteles de Cristina Kirchner y su familia, incluido el Alto Calafate, el hotel de lujo que utilizó Lázaro Báez para una maniobra de alquiler de habitaciones.

La hija del ex matrimonio presidencial también enfrentará el juicio oral por el caso Los Sauces, que investiga una serie de negociados inmobiliarios a través de los cuales se habrían lavado activos probablemente provenientes de fondos de la obra pública.

 

Fuente: Infobae

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