El fiscal ante el Superior Tribunal de Justicia, Oscar Fappiano, emitió un dictamen por la causa de paridad de género favorable al Movimiento de Mujeres. En su escrito, el Dr. rechaza el planteo realizado por por la Cámara de Apelaciones Sala Civil e insta a garantizar la paridad en el Concejo Deliberante, para eso le indica al máximo organismo judicial de la Provincia que resuelva la cuestión de fondo atento a la inminencia del proceso electoral, y recuerda el fallo “Queno”.

Fappiano esgrimió en declaraciones a Desde Estudio (Fm Centro): “si no hay una resolución inmediata, vamos a pasar cuatro años más sin definir el tema de la paridad” y agregó que entiende que “no hay necesidad de modificar ninguna Constitución ni carta orgánica, ni ninguna norma del orden municipal, porque permite una interpretación en favor de la paridad”

En relación con los los fundamentos para rechazar la posición de la Cámara de Apelaciones explicó que “la Cámara desarrolló la argumentación sobre la base de si era constitucional o no el artículo 219 de la carta orgánica, que no fue lo apelado, y por otro lado planteó que es una cuestión política no justiciable”, y sintetizó “Ahora tenemos la paridad, que plantea un número igualitario de varones y mujeres en las listas, y tiene que ser una paridad efectiva, porque el derecho no puede ser lírico”.

Pasó mucho tiempo, así que retomemos: la actual conformación del Concejo Deliberante de Ushuaia carece de presencia femenina. Esta realidad fue cuestionada por organizaciones feministas, partidos políticos y espacios sindicales y presentaron un proyecto en el Concejo Deliberante, a través del mecanismo de Iniciativa Popular, que buscaba modificar la ordenanza electoral que regula el sistema de preferencias y subsumirlo a la paridad de género, que paradójicamente está incorporada en la Carga Orgánica Municipal, sancionada en el 2002

Esa iniciativa y otras fueron desechadas por el Concejo Deliberante sin análisis, uno de los argumentos que se esbozaron con mayor vehemencia fue el concepto de voluntad popular. Bueno, hablemos de ella. Después de cada acto eleccionario, a través de diferentes formas de ponderación, se asignan las bancas en función de lo que dictamine la ingeniería legal de cada jurisdicción.

En el caso particular de Ushuaia, el sistema electoral prevé la utilización de las “preferencias” en su Artículo Nº 2578, como una manera de alterar el orden de las listas. La normativa trata -pero claramente no garantiza- de reflejar lo mejor posible la voluntad del electorado en la conformación de cada organismo cuya integración depende del voto popular. Es interesante recordar esto, sobre todo cuando algunos defensores acérrimos de este esquema electoral municipal insisten en que fue la voluntad del pueblo la que dejó afuera del Concejo Deliberante a las mujeres en las elecciones que se llevaron adelante durante el 2015.

El pueblo le dio muchos más votos y más preferencias a la candidata por el FPV Noelia Trentino que a Silvio Bocchicchio (hoy ECOS), Gastón Ayala (MPF) y Tomás Bertotto (PRO). ¿Qué dejó afuera a Trentino? Es esa ingeniería legal la que se cuestiona y no -como muchos nos quieren hacer creer- la voluntad popular.

A partir de este paupérrimo comportamiento del Concejo Deliberante, fue que las mujeres de Ushuaia insistieron, porque el feminismo es insistencia. Entonces, presentaron un amparo para garantizar la paridad de género y fue el juez Isidoro Aramburu el que puso los ovarios sobre la mesa, al declarar nulo el dictamen que envió a archivo los cuatro proyectos vinculados con paridad de género y encomendar al cuerpo colegiado que trate las iniciativas en profundidad, de manera tal de garantizar la representación femenina en el organismo.

Pero el machismo es caprichoso, entonces la decisión del Concejo Deliberante, a través de su presidente, Juan Carlos Pino (FPV-PJ) fue apelar la sentencia de primera instancia. La Cámara de Apelaciones, Sala Civil, le otorgó la derecha el organismo. ¿Y qué hicieron las mujeres? Insistieron ante el Superior Tribunal de Justicia.

Antes de que se expida este organismo, debía hacerlo el fiscal Oscar Fappiano. ¡Y vaya que lo hizo! El funcionario judicial entendió a través de su escrito que no es necesario modificar ninguna norma vigente, sino que hay que interpretar las reglas actuales poniendo de relieve la paridad de género, atento a los nuevos paradigmas sociales. El concejal Pino decía que la única manera de hacerlo era a través de una reforma de la Carta Orgánica municipal. El juez Aramburu le dijo que no, el fiscal ante el STJ también le dijo que no, el Movimiento de Mujeres también le dijo que no, incluso el juez de cámara Ernesto Löffler le dijo que no. O sea…

Además, Fappiano propuso una forma de interpretación para que los derechos de las mujeres no sean nuevamente vulnerados: “si un varón de la lista es preferido reemplaza a otro varón, y si se trata de una mujer reemplaza a una mujer”. Y le encomendó al STJ que resuelva la cuestión de fondo con premura atento al inminente proceso electoral, y cita el fallo “Queno”. ¿Qué tiene que ver Queno en todo esto? En realidad nada, pero es un antecedente del mismo organismo judicial en el que resolvieron una cuestión de fondo, en vez de declarar la nulidad del proceso, para agilizar los tiempos y garantizar los derechos políticos de la ciudadanía.

El Superior Tribunal de Justicia, tiene hoy tiene la oportunidad de hacer historia enmendando el error del Concejo Deliberante de Ushuaia que se negó sistemáticamente a tratar el tema, lo que se convirtió en un escándalo nacional, porque hoy hay un consenso generalizado que radica en que #SinMujeresNoEsDemocracia.

 

Luz Scarpati

 

 

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